⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Solo amigos

 

I. 

Nos conocimos por casualidad, por azares de la vida, porque era nuestro destino, no lo sé, coincidimos en el espacio. 


Desde el primer día dejaste claro que no buscabas amor, que siendo una persona libre mantenías la puerta cerrada al amor. Para mí fue algo que realmente no significó mucho, porque estaba en una relación y para serte franco, estaba tranquilo y feliz, al menos en ese momento, tenía corazón de condominio, así como el tuyo. El ser solo amigos fue implícito, no cambiaría eso, estaba bien para los dos, teníamos ésta química impresionante.  


Rápidamente nos volvimos muy cercanos, se sentía muy natural, como si solo nos hubiéramos reencontrado de alguna vida pasa, fue algo innato. De ser dos desconocidos, pasamos a ser mejores amigos y un poco más que eso. Te quería en mi vida por siempre. Eras la persona más importante y especial. 


II.

El tiempo camino de prisa, se llevó y nos trajo más a personas, cambiamos de labios, cambiamos de pieles, íbamos y veníamos, pero nosotros permanecimos juntos, dos cómplices, dos amigos reales ¿Qué podría salir mal? Te tenía en mi vida, almas gemelas en amigos, juntos éramos indestructibles. El mundo podría acabarse y nosotros seguramente seríamos los sobrevivientes. 


Las cuestiones del amor nos hacían reír, nos burlábamos de los pseudo enamorados, de los matrimonios, de la simpleza de las infidelidades y de la torpeza de las relaciones. Compartíamos las mismas creencias, pero también podíamos pasar horas debatiendo sobre la humanidad y sus complejidades. 


III.

Pasamos tantas noches juntos, el silencio nunca nos incomodó, compartimos la cama, la ropa, hasta las parejas, pero solo éramos los mejores amigos.


De pronto, no sé que pasó, pero algo pasó, algo cambió cuando esa mañana te vi dormir, tan bella, tan en paz, tu luz inundó esas 4 paredes y me dejaste sin respiración, tu cabello largo formó locas galaxias y sonreí como un adolescente, eres una mujer hermosa, eso ya lo sabía, pero esa mañana tu belleza me conmocionó, nunca te había visto así, me di cuenta de que continuaba sonriéndote y me asusté, salí huyendo en silencio y así permanecí unos días; ausente, ausente y asustado. 


Te seguía queriendo en mi vida, como mi amiga, me aferré a eso. 

 

IV. 

Pensé que solo fueron los estragos de los tragos de aquel día atolondrado, que ahora todo marchaba en la misma secuencia y armonía. Te llamé de inmediato para invitarte a comer, querías contarme de tu trabajo nuevo y algo más, estábamos bien. Nada podría salir mal. 


Me equivoqué, que equivocado estaba... Conociste a alguien más, alguien que por primera vez te ha hecho vibrar -¿Eso me dolió?- alguien que te dio una carta invitación a hacer lo que nunca haz hecho, alguien que te invitó a ser lo que nunca quisiste ser, una ave enjaulada -Como solías llamarme cuando llegaba a salir con alguien y me decía enamorado-, no supe que responder, ni como reaccionar, así que me limite a sonreírte a medias, me escondí en la copa de vino, dije algún mal chiste para desviar la tensión que sentía y me preguntaste si estaba bien... No, lo estaba, no lo estoy, no lo quiero, no lo acepto. Ya no te quiero en mi vida, siento presión en el pecho. 


V.

Puse tierra de por medio después de esa comida, visité a mamá y pasé unos días ahí, no te contesté las llamadas, ni los miles de mensajes, sentí algo que nunca antes sentí; celos, así le suelen decir a este sentimiento absurdo. 


Me di unos días aislado, me desintoxiqué y conecté nuevamente con mamá, necesitábamos este tiempo juntos. 


Mamá me abrazó tiernamente y me sugirió hablar contigo, decirte lo que recientemente descubrí que siento por ti, decirte que estoy irremediablemente enamorado de ti, que no te quiero ver con nadie más, que tal vez la idea de un nosotros puede funcionar. Dijo que puede funcionar o simplemente no y estaba bien pero ¿Podremos seguir siendo amigos después de esto?


VI.

Me armé de valor y salí a buscarte, llegué a tu casa y no estabas, encontré las llaves que eran de emergencia -Esto era una- parecía que acabas de salir, seguía muy presente el olor del café por toda tu sala, pero nuevamente algo me apretó el corazón, hay dos tazas, no estabas sola, mi mundo se torna oscuro. Salí de ahí, no quería verte, no quiero habla contigo más, quiero olvidar que te conocí y quiero olvidar que nos imaginé juntos, fue una estupidez. 


A lo lejos escuché mi nombre, volteé y eras tú, con tu hermana, la que se va a casar pronto y como un mal chiste de la vida, comencé a respirar de nuevo. Me abrazaste y dijiste que me extrañaste, también te extrañé. Subimos a tu sala, esa que ha sido testigo de risas incontables, de las lagrimas que hemos derramado y de todas las veces que nos hemos consolado mutuamente. Contigo la vida se siente más libre y más segura, contigo me siento bien. Contigo todo está bien.  


Tengo que decirte algo:

-"No sé como fue, no sé cuando pasó, solo sé que esto que estoy sintiendo no lo puedo callar más, te fallé como amigo, perdóname, me enamoré de ti"


Hay un silencio que por primera vez es incómodo ¿Qué hice? Me desconozco, arruiné todo, ¿Qué pasará ahora? ¿Debo salir de aquí? 


Me abrazaste por la espalda, me buscaste los labios y me besaste con fuerza, estoy flotando ¿Verdad? Tus ojos se cristalizaron, con voz entrecortada me pides que me vaya, me sorprendió una lágrima cayendo por mi mejilla y me partió el corazón verte llorar también, salgo sin decir nada más. Lo arruiné.


VII.

Te he llamado, te he enviado cientos de mensajes, tantos que ya saturé tu bandeja, no abres la puerta cuando voy a buscarte, dejaste de enviar tweets, no hay stories, no hay ni una señal de humo de ti. Me voy a volver loco.


VIII.

Pasaron varias semanas, más de las que he podido contar, hasta que recibí tu DM, me pediste que nos demos un tiempo, que nos alejemos para entender lo que pasó, que no se siente bien y que tal vez no está bien, no quieres arruinarlo, me congelé, arruiné todo, aún así tengo que hacerte saber lo que siento, al menos para desahogarme, se lo prometí a mamá. 


"Perdóname, no pude contra esto que siento por ti, te culpo por ser tan bella, por arroparme y por ser tan perfecta, no te obligaré a responderme, ven por tus cosas, ven por tus males, ven y termina todo conmigo" Fue mi último mensaje.


IX.

No volvimos a hablar, la tierra nos tragó por gran rato largo, hasta que apareciste aquel día, volvimos a coincidir como la primera vez que nos encontramos en la cafetería, te acercaste y me preguntaste mi nombre, los años nos ha hecho madurar o no, ambos seguimos siendo aves libres, ambos volvemos a sentir la chisma, me pides comenzar de nuevo, ya no tienes miedo y tampoco tienes dudas, me dices que estabas confundida porque ya estabas enamorada de mí y que no te habías dado cuenta o no querías aceptarlo. El tiempo nos ha ayudado a sanar y aceptar que el amor nos ganó la disputa.  


X.

Ahora todo parece que transcurrió en cámara rápida, nos casamos, viajamos por el mundo, nos amamos como locos y nos aventuramos a ser papás, hoy estamos sonriendo con Sofy, la más pequeña de la familia, esa niñita revolución que nos llama abuelos. 


Nuestra historia es tan bella, una gran novela romántica, con un final feliz. Las canas nos han alcanzado, nuestra piel ya no es firme y las arrugas nos decoran la cara, son las huellas de todas las carcajadas que hemos compartido. 


Fuimos valientes, nos arriesgamos y apostamos todo ¿Sabes qué es lo mejor? Seguimos siendo amigos, los mejores.