⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Ya no.


Pasé de adorarte con devoción a sentir bochorno al verte directamente a los ojos ¿Es en serio que a ti te adoré, que a ti recé y te amé hasta perder la cordura?

Nunca fuiste mi estilo, nunca me pareciste guapo y mucho menos gracioso ¿Cómo pude enloquecer por ti? No tienes nada de lo que me gustaba. 

La distancia, el anonimato y la incesante necesidad de amor jugaron en mi contra desde que comenzamos a hablar a través de ese monitor, no recuerdo esa primera conversación, ni siquiera recuerdo tu username, ni cuenta me di cuando ya estábamos hablando todo el día, todos los días...

No verte, pero conocerte y sentirte en un nivel sublime fue la constante para mostrarme sin careta, sin precaución; te glorifiqué. 

Estoy segura de que si nos hubiéramos visto como dos personas normales, ni siquiera hubiese aceptado una primera cita, odiaba tu risa, tus gafas y tu estúpido andar, el destino jugó a tu favor. 

La vida lo quiso así, conectamos profundamente, nos confesamos nuestros miedos más absurdos y nos sanamos, fueron años cálidos, amorosos y vitales para mi personalidad. 

Estuve brevemente enamorada: Después de ver Toy Story 3 juntos, después de bailar bajo la lluvia, después del peor beso de mi vida, después de decirte mil veces que te amaría en cantidades industriales, fue inminente el final, dos amigos no correspondidos no tendrían un final feliz. Resulto que no me enamoré, fue un disparo a quemarropa directo en mi ego.

Recuerdo aquella última llamada, donde los dos lloramos y nos despedimos, también recuerdo que tuvimos un reencuentro fugaz y pensé que tal vez funcionaría porque la tormenta ya había pasado, pero me equivoqué, volviste a dejarme sin entender la razón. Pasaron lentos los meses y los años hasta entenderlo y aceptar que fue exactamente como tenía que ser. -Gracias vida-

Jamás me arrepentiría de tu paso por mi vida, no cambiaría nada, pero no quiero repetirlo; fue mágico conocerte, perderte y sufrirte, ese sufrimiento que me causó tanta felicidad y placer culposo, ese sí que lo repetiría. 

Hoy cuando te veo, no puedo evitar no evitarte, me causa gracia darle tu cara al Only One de mi mente. Solo un amor así como el tuyo se podría catalogar como "extravagante". 

Gracias por lo vivido, gracias por el tsunami de tu despedida, ojalá que no volvamos a coincidir. 

P.D. Eres muy afortunado por despertar con ella, mi gemela de gustos extravagantes, ya no la envidio en lo absoluto.