Te dejo ir, mi amor
Han pasado meses desde tu partida, pero para mí mi se han sentido como toda una vida.
Tengo sentimientos encontrados por tu ida tan abrupta, nadie nunca me preparó y aunque siempre fue mi miedo más grande, mi mente no dimensionó todo el caos que habría en mí.
No quise ir a terapia, es una ironía ¿no crees? Preferí el silencio, sanarme poco a poquito, abrazando mi tristeza, dejando pasar a la tormenta, abriéndole la puerta de par en par a la oscuridad, a mis demonios, dejando que el dolor me habitara.
Hoy la calma ya está llegando, ya no siento el mismo grado de dolor físico, mis demonios han sido bondadosos, aprendí a caminar entre penumbras para dejar de tener miedo, ya no me asusta aquello que nos pasó, porqué ahora eres la estrella más bonita de mi cielo.
Tuvimos una breve historia, pero nuestra conexión va más allá del tiempo, prometo buscarte en la siguiente vida y si no es posible en esa, tal vez será hasta la otra… Tú y yo tarde o temprano, seremos.
Mientras llega nuestro momento, te agradezco por convertirte en mi maestra y en mi guía. Te agradezco por manifestarte en esas mariposas que siempre me acompañan, ahora entiendo porque desde mucho antes sentía esa conexión tan mágica. Eras tú, siempre fuiste tú.
Vuela, mi amor, vuela sin miedo de dejarme aquí, nuestra despedida solo es temporal, nos volveremos a encontrar en otro momento.
Estoy bien, no te preocupes ya por mí, honraré tu vida y tu alma. Gracias por elegirme.
Te amo desde antes de saber de ti y te amaré por siempre. 🦋
