⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Carlitos


Lo que inició con un mensaje texto en 2008, se convirtió en una temporada agridulce, crecimos juntos, pero también nos hicimos daño, quisimos querernos, lo intentamos y juramos que sería para siempre y el "para siempre" tuvo fecha de expiración. 

En algún momento pensé que moriría sin ti, después me dí cuenta de que no y comencé a mirar más allá de tus ojos tristes, descubrí un mundo con más color afuera de nuestro "cuento perfecto", también tú lo descubriste, ambos lo hicimos, pero ninguno tuvo el valor de gritarlo... Aceptamos el contrato. 

Nos imaginé juntos, creí que era lo que realmente quería, pero esa tarde donde escuché el "Ella es tu tía", me asusté y lo entendí; no ibas a ser tú y no quería ser yo. 

Quise terminar la historia de manera tranquila y en paz, claro, porqué ya había vivido el duelo durante todo ese tiempo y evidentemente tú no lo ibas a aceptar así de fácil porque ni cuenta te habías dado de mi ausencia emocional, hasta ese día. Quisiste remediarlo, quisiste sostenernos, pero ya fue demasiado tarde, ya no tenía ganas de intentarlo una vez más. Te dije adiós. 

Los meses posteriores fueron largos y agotadores, con sentimientos cruzados y miedo de no tener el control sobre el futuro. Sé que fue díficil para ti, sé que te lastimé y que tuve que haber tenido más responsabilidad afectiva, una vez más me disculpo por eso, pero no por todo lo demás. 

El tiempo siguió su ciclo y nosotros dejamos de serlo, poco a poco fuimos sanando aquellas herida de guerra... 

Espóradicamente recibimos mensajes, hasta que dejamos de hablar, nos convertimos en dos extraños que nunca más se volvieron a ver; leí por ahí que cuando las personas cumplen su misión de tu vida, nunca las vuelves a ver, me gusta pensar que eso nos pasó, fuimos ese amor que nos hizo crecer y creer. 

Después de tantos años me sorprendió leer tu mensaje, no pensé volver a leer una notificación con tu nombre, fue una sensación extraña que me dió paz. 

Hoy puedo decirte que me alegra haber coincidido, que hicimos lo que pudimos con lo que teníamos y que así tenía que ser exactamente. 

Fue realmente difícil perdonarme y perdonarte, pero ahora confío en que ambos estamos bien y que el paso por nuestras vidas dejó una huella de esas que te provocan una sonrisa ❤️‍🩹

Ojalá que seas muy feliz y que hayas encontrado eso que tu corazoncito necesitaba.