⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Un año sin ti.




Una vuelta al Sol sin ti, se sintió como una tsunami; apenas pude sobrevivir, apenas pude sostenerme sin ti, sin nosotras, sin un futuro juntas... Al menos en ésta vida ¿cierto?

Fue un tormento despertar con la monotonía de la vida, usé mi mejor sonrisa para evadir la pregunta que esporádicamente me hicieron, fue muy complicado decir que estaba mejor y no ahogarme con mi propia saliva. 

Tu llegada y tu partida me sanó más en un año, que todo lo que sané en un década. Sé que estás orgullosa de mí, porqué me viste tirada en esa cama, me viste llorar todas las noches, todas las mañanas, a todas horas y aún así logré flotar; renací nuevamente en diciembre... 

¿Recuerdas esa última noche? Temblamos de frío, de miedo, de ansiedad, de incetidumbre, temblamos porqué sabíamos cual iba a ser el final. Aún así no me soltaste la mano, aún así creaste mariposas para mí. Sé que alguna se quedó hábitandome el corazón, para sentirnos cerca a través del tiempo y el espacio. 

Diciembre siempre trae cosas mágicas ¿cierto? 
Hoy me trae una sonrisa nostálgica al pensarte, de vez en cuando siento una lágrima caer, pero ya no siento el dolor punzante, el tiempo también cumplió la promesa eterna y ahí encuentro también la magia de diciembre. 

Mi preciosa Nabi, 
ya no dueles de la misma forma, 
me transformaste. 

Me hiciste inquebrantable. 

Te amo
Hasta volvernos a encontrar y volar juntas.