⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

La última


Estuve a punto de escribirte, a punto de seguir esa conversación que no quise extender. Han pasado varios meses de ese mensaje que me llegó en medio del caos; tenía la mente agotada y el corazón latiendo tan de prisa que no tuve tiempo de sentir algo cuando vi la notificación con tu nombre. 

Posiblemente pequé de soberbia, incluso recuerdo que sonreí irónicamente porque me buscaste, una vez más... Pero confieso que desde ese día te he pensando frecuentemente, te he soñado, incluso pensé en usar el mismo pretexto que usaste tú para escribirte una vez más... -Justo en mi ego-

Pasé de sentir calma al pensarte a sentir nuevamente enojo, pasé de perdonarme a juzgarme nuevamente, pasé de fingir demencia a recordar cada detalle de todas las veces que me hiciste sentir insignificante. Sigo sin entender como pude soportar tanto, tarde demasiado en abrir los ojos y decirte adiós.

No eres una mala persona, me consta que es todo lo contrario, que tal vez no actuaste de mala fe, pero nunca te disculpaste por dañarme tanto y tan profundo, no me dejaste otra opción y te rompí el corazón al dejarte, incluso ahí sufrí por ti, pero hoy sabemos perfectamente que ese final era inminente, no teníamos un futuro juntos. 

Volví a escribir sobre ti, volví a sufrirte para regresar a mi paz, me recordé porque se terminó y tienes razón "Quedan los buenos recuerdos de juventud".

"No necesito reabrir una puerta para confirmar que ya no quiero volver a entrar"

Nunca más.