⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Un duelo más

 Estoy de regreso en el pasado, ese pasado que algunas veces me deja un sabor amargo. No suelo pensarte, pero hay canciones que inevitablemente me regresan a ti.

Me veo en tercera persona, con el semblante abatido, pálida y enferma de ti. No consigo entender porqué te quise tanto, por qué doliste tanto y por qué sigo recordándote en algunas canciones. 

Cometimos más errores que aciertos y aún así regreso al pasado a tocar la cicatriz. No fuiste un amor inolvidable, no te recuerdo con amor, solo puedo recordarte con agonía. Me enfermaste en todos los sentidos, apenas logré sobrevivir al decidir decirte adiós. 

Todavía duele verme llorar todas esas noches, duele verme mendigar amor, me duele verme apagar poco a poco; todas las mentiras que dije por intentar salvarte me hacen sentir incómoda, no debí darte tanto porqué casi me pierdo en el camino. Apenas logré sobrevivir. 

No fuiste mi primer amor, no puedo clasificarte así, eres ese amor que me enseñó todo lo que no volveré a permitir. Culpa tuya no fue, aquí la única culpable soy yo, te entregué mi vida sin pensar en las consecuencias. Te quise tanto que sentí que podría morir.

Que irónico es darme cuenta que el único acto de amor propio durante 5 años fue decirte adiós y cerrar de tajo la puerta; al sacarte de mi vida, el hielo se descongeló y volví a vivir. 

Soltar tu mano me liberó. 


De ahora en adelante antes de pensarte con dolor, enojo, tristeza y amor, voy a recordarme ésto:

“No necesito reabrir una puerta para confirmar que ya no quiero entrar.”