⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Juanita

 


Hace tanto tiempo no venías a mi mente, es muy extraño porqué ayer te adoraba con devoción y también fue ayer que te lloré frente a mi mamá, frente a mis hermanos, les leí tu último mensaje y callaron, tal vez para ellos fue confusa nuestra relación, aún suelen hacer bromas respecto a ti y tengo ganas de escribir mi verdad, porque tienes un pedacito muy especial en mi vida, después de ti fui en una mejor versión.

La vida nos hizo coincidir, al principio por casualidad y después a propósito. Mi grupo selecto favorito se separó, cada quien tomó una rama y nos dividimos, aún así siempre estábamos juntos y fue ahí donde te conocí por primera vez, donde la vida nos sacudió siniestramente, culpo a esos rizos contralados, culpo a esa conexión mágica, fue todo tan orgánico que ni siquiera pudimos tomar precaución.

Al principio sentí celos, hoy realmente no sé si fue por él o si fue por ti, pero moría celos al verlos juntos, rápidamente él pasó a segundo y nosotras fuimos primeras. 

De hablar esporádicamente pasamos a hablar todo el día, todos los días. Nos volvimos inseparables, todos creían que éramos algo más y tal vez si, tal vez no supimos como, pero lo fuimos, aunque te confieso que esa imagen nunca se proyecto claramente en mi mente, culpo a mi falta de responsabilidad afectiva.

También sentí esos roces, esa tensión al ver tus labios, pero no puede avanzar, a pesar de que solo eran escasos centímetros, a pesar de que avanzaste tanto, porqué nunca te vi como algo más, porque como amiga eras increíble, pero como algo más no, tenías tantas red flags, sentía que me asfixiabas sin tocarme, es irónico que mis amores anteriores (incluida tú) seguían el mismo patrón. 

Tuvimos tantas despedidas y es que para ser francas, eras la reina del drama y me encantaba hasta que fue demasiado y me agobie. Culpo a las circunstancias, a la vida.

Pudimos mantenernos a flote por varios años más, llegaron más personas a nuestra vida y creímos que nuestra historia romántica había quedado atrás, que nuestro amor podría mantenernos a flote como amigas, nos equivocamos. 

Me culpo por celebrar la victoria antes de tiempo, me culpo por contarte cosas que hubieras preferido no saber, me culpo por sentir celos de ella y me culpo por forzarte a seguir a mi lado. Me siento tan culpable por haberte invitado a esa boda, porque vi tu cara al escuchar mis votos, no debí cegarme, debí ser más empática. Hay tantos "debí" que me quemaron, pero que hoy ya me perdoné.  

Nunca he estado del otro lado de la historia, pensé que con la experiencia que ya tenía, podía hacerlo mejor esta vez y me equivoqué, se volvió a repetir. El final fue el mismo, igual de oscuro, triste e hiriente. 

Fuimos dos locas, dos amigas, dos compañeras, algo más que no pude descifrar. 

La culpo a ella, te culpo a ti. 

Dejaste de doler, dejé de sentir la necesidad de ti, la última vez te dije todo lo que sentía y por amor te dejé ir, ya no guardo resentimiento porqué tu pasó por mi vida fue eso; amor, risas y algo más... Nunca volveré a sentir esto con alguien más, esto solo es de nosotras. 

No sé que sea de tu vida, ¿sigues siento tan gay? ¿Ya no hay más drama? No sé si ya tienes una mejor relación con tu familia, espero que si, no sé si el brillo en tus ojos sigue apagado o si ahora brilla con más intensidad, deseo que esos rizos ya no se dejen controlar más y que de lo que fuimos ayer, hoy te provoque una sonrisa, así como a mi.

Mi promesa sigue intacta "Contigo siempre", tal vez en esta vida no, tal vez en otra sí… 

Update:

No, la neta ya no, en otra vida tampoco. Si escribo sobre ti es solo por la anécdota.