Carta de agradecimiento.
Nunca me había dado el tiempo de agradecerte, cuerpo, por mantenerme de pie, hemos caminado por muchísimos lugares, hemos enfermado y llorado, hemos sanado física y emocionalmente, también hemos dado un sin fin de abrazos, somos capaces de sentir, de oler, de disfrutar, hemos sentido ira, tristeza, ansiedad, felicidad y amor infinito. Hemos amado, hemos perdonado, hemos pedido perdón.
Tenemos la capacidad mágica de poder sentir en carne propia los sentimientos de otras personas, logramos canalizar esa energía y transformarla en paz. Sabemos escuchar, sabemos callar y sabemos apapachar.
Haz sido capaz de crear magía, de sentir maripositas, de poder alimentarlas, hemos sentido miedo y aún así podemos continuar...
Hace poco tuvimos tiempo obligatorio de introspección, sin batería en el celular, ni batería social con otros pacientes, nos llevaron por esos pasillos largos y fríos, sentimos miedo, mucho miedo, estuvimos a punto de entrar a quirófano, con las piernas vendadas, canalizadas, vimos pasar a médicos, residentes y enfermeras, preguntando una y mil veces más la razón de nuestra estadía involuntaria, sentimos soledad, no tuvimos comunicación con el exterior, solo fuimos tú y yo.
Durante esa introspección, muy semejante a aquella ceremonia de Ayahuasca, tuvimos una platica profunda, sacamos a flote miedos escondidos, traumas superados y nuevos dolores, aún así pudimos seguir, no perdimos la razón, sentimos paz en medio del caos.
Las mariposas nos acompañaron, nacieron de ti y sentimos alivio al saber que todo estaría bien.
Estaremos bien, ahora estamos bien.
Gracias por la sinergía perfecta, gracias por la calidad de persona que soy, gracias por mis piernas y pies, capaces de recorrer el mundo sin zapatos, gracias por mis brazos capaces de abrazar la adversidad, gracias a mis órganos funcionando en sincronía, gracias por lo que no pudo ser y que hoy sigo asimilando, gracias por mi capacidad de resistencia al dolor físico, gracias a mi mente por la capacidad de resistencia al dolor emocional.
Gracias porque soy un mortal común y corriente capaz de sentir... Gracias por la resiliencia que hemos logrado desarrollar.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
