⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

El Sprite



Todos hemos visto el video viral de una mamá llorando “por un refresco”. 


Es más que obvio que ella realmente no está llorando por un refresco, esas lágrimas brotan por el cúmulo de frustración, estrés, cansancio físico y mental.


No hay un contexto, no sabemos a ciencia cierta como es su matrimonio, si el esposo la apoya conscientemente o solo cumple con lo mínimo de su rol, posiblemente es un papá y un esposo ejemplar, pero justamente ese día decidió salir del campo de batalla, o también puede ser el esposo proveedor que no se involucra en la crianza. 


No sabemos. 


Ser mamá —Creo yo— es el nivel más difícil de la vida, te vuelves vulnerable, pero al mismo tiempo indestructible, se desbloquean superpoderes y ese instinto que solo una mamá puede tener. 


La maternidad da habilidades que no sabías que tenías, pero también te una responsabilidad que emocionalmente es agotadora y que recae indudablemente con mayor peso en los hombros de mamá. 


Afortunadamente ya no estamos en los tiempos de las abuelas, esas que criaban a 8 o 10 hijos solas, sin ayuda del papá, que aparte de todo, debían mantener una casa impecable con comida calientita para atender al hombre de la casa. 


Esas abuelas que no tenían tiempo para pensar en el posparto, por qué a veces ni a la cuarentena llegaban cuando nuevamente estaban embarazadas. Ni tiempo tenían para esperar a que sus cuerpos se recuperaran de lo descomunal que es un traer vida al mundo. 


Las mamá de ahora dividen las responsabilidades y los papás se involucran realmente, ahora papá también paterna conscientemente. Aunque al final las mujeres son quienes terminan sacrificándose, solo ellas viven el embarazo, los cambios hormonales, ven cambiar su cuerpo y su mente, mientras los hombres siguen siendo ellos mismos. 


Decidir tener hijos no es una cosa fácil, ni es cualquier simpleza, tener un hijo implica dejar de ser prioridad para mantener con vida a un ser diminuto que depende de ti 24/7. 


Una mamá y un papá presente facilitará la crianza, pero más tarde que temprano terminará en una guerra por saber quién de los dos está más cansado… El verdadero reto es permanecer juntos. 


Un refresco puede detonar la bomba o dar un respiro de paz. 


En fin, posiblemente opino desde donde estoy, pero tengo algo muy claro, si a mi no me hubieran traído el perro refresco, sí hubiese pedido 100 más y lo pagaría con su tarjeta.