⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Toda la gloria es tuya.


Tarde o temprano, voy a salirme con la mía
Y todo' van a ser testigo'Te voy a hacer sentir como nunca antes te habías sentidoMi flow te tiene confundidoYa te tengo sudando fríoLlegaste con ella, pero te vas de aquí conmigo
Ah-ah-ah, esa cara me pone maléficaMe descontrola, me pongo explícitaY allá abajo te hago alguna visitaY si quieres má', ah-ahTe doy más para que tengas pa llevarTe prometo que no te vas a olvidarDe esta loca, de esta loca, ah-ah
Tócame, me está' calentando, siéntemeTú me esta' matando, entérateQue me pone' maléficaPor ti ando histérica, ¿sabe', baby?Tócame, me está' calentando, siéntemeTú me esta' matando, entérateQue me pone' maléficaPor ti ando histérica, ah-ah-ah...
Sabía que el futuro era incierto, que posiblemente te convertirías en un amor fugaz y aún así caí rendida ante ti, sabía que íbamos a arder y claro que sería juntos... El pudor terminó en el piso, junto con mi ropa interior y la decencia. Ese fuego que nos quemaba tenía que ser apagado, no nos importo el lugar, tenía que ser en ese preciso momento, no podíamos esperar más. 
Tus ojos, tus labios y tus manos grandes me hicieron temblar y entramos a ese terreno santo, mientras buscábamos estar solos, la ropa se fue cayendo, dudo que hubiera importado un castigo sagrado en ese momento. 
En apenas unos segundos ya estábamos en la tribuna superior, con una vista celestial. 
Levantaste mi vestido y me tomaste con fuerza; esas manos benditas rodearon mi cuello y mi cadera, sabía que antes de caer en el infierno, terminaríamos al mismo tiempo. Nada nos importó, fue glorioso, fue explícito, la adrenalina nos provocó más calor, agua bendita para los dos. 
Podría ser la última vez, pero aún así tenía que sentirte, no podría contener por más tiempo esas ganas de ti; la fantasía de sentirme tuya tenía que hacerla real, aunque fuera un amor fugaz, sería el más ardiente, si no había un futuro juntos; grabaría en tu mente la escena más indecente, angelical y sublime. 
Después de salir de nuestros propios cuerpos y regresar del delicioso trance, sentimos remordimiento por el lugar que nos vio confesarnos, pero repetimos la escena divina… 
Recogimos nuestra ropa y salimos corriendo, hubieron risas cómplices y una justificación santificada al llegar a aquella fiesta familiar. 
Te hicieron para mi… Me hicieron para ti.