¡Gritaré, vete al carajo!
Eso de escribirte por “última vez” funcionó (Me refiero a que te enteres).
Está vez tuve una respuesta, juraste extrañarme, juraste que era magia lo que teníamos.
Escribí lo que sentía y fue inevitable que me ahogara con agua salada, pero podría decir que valió la pena, está vez no sentí remordimiento por haberlo hecho. Estoy enojada, estoy triste, estoy rota…
Me sentí aliviada, terminé con golpe de palabras con esto.
Ha sido muy complicado, algunos días aún me llegan tus recuerdos, no sé porqué.
Hay días que tengo la esperanza de encontrarte por casualidad, sin prisa, con humor amistoso y sin reproches.
Tengo ganas de decirte lo mucho que te extraño, lo mucho que me haz hecho falta, pero enseguida vienen las ganas de mandarte al carajo, así, sin sutileza, sin cautela, tengo tantas ganas de aventarte en la cara los pedacitos de mi corazón roto.
Escribirte y darle "Envíar" me quitó un peso innecesario. Un amor que no conocí antes y nunca jamás se va a repetir.
Dijiste haber traicionado tus ideales, los que estaban tan firmes como mis ganas de escribir en secreto. Es obvio que los traicionaste, también dijiste que había una razón; que algún día iba a conocer. Sabes, con una razón importante o no, me lastimaste, rompiste nuestras promesas, rompiste nuestras historias, nuestros cigarros, rompiste mi corazón, como jamás lo hizo.
Si te preguntas, sigo siendo la misma, la misma que juega a ser una niña y una adulta, la que cree en su País de las Maravillas, la que la hace de doble de Alicia. La que te añora a cada momento.
Está vez tuve una respuesta, juraste extrañarme, juraste que era magia lo que teníamos.
Escribí lo que sentía y fue inevitable que me ahogara con agua salada, pero podría decir que valió la pena, está vez no sentí remordimiento por haberlo hecho. Estoy enojada, estoy triste, estoy rota…
Me sentí aliviada, terminé con golpe de palabras con esto.
Ha sido muy complicado, algunos días aún me llegan tus recuerdos, no sé porqué.
Hay días que tengo la esperanza de encontrarte por casualidad, sin prisa, con humor amistoso y sin reproches.
Tengo ganas de decirte lo mucho que te extraño, lo mucho que me haz hecho falta, pero enseguida vienen las ganas de mandarte al carajo, así, sin sutileza, sin cautela, tengo tantas ganas de aventarte en la cara los pedacitos de mi corazón roto.
Escribirte y darle "Envíar" me quitó un peso innecesario. Un amor que no conocí antes y nunca jamás se va a repetir.
Dijiste haber traicionado tus ideales, los que estaban tan firmes como mis ganas de escribir en secreto. Es obvio que los traicionaste, también dijiste que había una razón; que algún día iba a conocer. Sabes, con una razón importante o no, me lastimaste, rompiste nuestras promesas, rompiste nuestras historias, nuestros cigarros, rompiste mi corazón, como jamás lo hizo.
Si te preguntas, sigo siendo la misma, la misma que juega a ser una niña y una adulta, la que cree en su País de las Maravillas, la que la hace de doble de Alicia. La que te añora a cada momento.
