⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Memorias sobre un zombie: R "Sirena"


Vamos a entrar a esa sala, elegimos la última función… Me tomas de la mano para subir las escaleras eléctricas y me sonríes con esa mirada que me pone a temblar. 

Llegamos, la sala está casi vacía, sonreímos en complicidad, mi imaginación vuela y deseo hacerla realidad esta noche fría. 


Terminó la película, solo me abrazaste y coqueteaste, me mirabas a los labios y mojabas los tuyos, sabía que querías que te besara, pero yo no sería la iba a dar el primer paso, conmigo no iba a pasar así, pero moría de ganas. 


Salimos, no pasó nada, pero sentí esa tensión, siento como también ardes por mí y aunque no me haz besado, me siento satisfecha. 


Caminamos hacía esas escaleras, me adelanto un paso y de pronto, siento como alcanzas mi mano, me jalas hacía ti, me tomas con fuerza y tus brazos largos me cubren, te acercas a mis labios, tengo que pararme de puntitas porque eres muy alto y siento tu esfuerzo por alcanzarme, me dices sirena con esa sonrisa que me quebranta la voluntad, me besas, primero dulcemente, después, la intensidad va a en aumento, siento tu lengua, siento tu respiración, muerdo tus labios y nos fundimos en ese abrazo, me alegra saber que el Centro Comercial es poco concurrido y que ya pasan de las 00:00. 


Corremos a tu camioneta, me vuelves a besar contra ella, no podemos detenernos, esto se siente tan bien… Pero tenemos que salir de ahí, alguien también está en su carro, escuchamos el motor y paramos. Salimos de ahí, deseándonos.


No decimos nada en el camino, esta adrenalina habla por nosotros. Me llevas a mi casa, te estacionas frente a la puerta y aunque no quiero irme, te digo que debo entrar. Sonríes retándome y te beso, caí en tus redes. 


Te tomó un par de segundos llevarme frente a ti, el volante nos estorba, la camioneta se hace más pequeña, pero eso no nos impide continuar, te digo que debemos parar, que la luz de la recámara de mi hermano está prendida, alguien puede salir y vernos ahí. No podemos detenernos, sabemos que alguien puede vernos, pero eso nos incita a querer más. 


Nos tomó otro par de segundos pasarnos para los asientos de atrás, quitarnos la ropa y perder la cordura, quiero detenerme, pero ni cuerpo no lo me lo permite, mi mente se desconecta y te pido más. 


Respiras agitadamente, eso me provoca aún más, hace tanto calor aquí, comenzamos a sudar, no podemos parar, no lo vamos a hacer hasta terminar… 


Me miras a los ojos, tus manos me llevan a ti y me besas dulcemente, me pides una cita más, no puedo decirte que no, tienes ese poder sobrenatural y te digo que sí. 


Bajo de la camioneta, sonrío descaradamente porque mis piernas están temblando, se siente tanto frío ahora. Esperas a que entre a casa, me guiñes y me siento desmayar. 


Camino hacia el refrigerador y recibo un texto “Soñaré contigo, mi sirena”… Mi corazón late rápido, veo un highlight de nuestras citas y de lo que acaba de pasar, mi cuerpo se estremece y sonrío mientras muerdo mis labios, debo estar soñando, pero eres tangible. Lo siento en todo mi cuerpo, no puedo esperar para repetir. 


No sé qué pasará mañana, si después de esta noche de frenesí perderé en interés en ti o tú en mi, solo tengo claro que está noche soy completamente tuya, esta noche quiero más de ti.