Tu regreso. Ep 2
Desde aquel mensaje en la madrugada y la visión nebulosa, solo hemos intercambiado otros más; felicitaciones y reacciones, solo eso, como dos simples compañeras de colegio, hasta hace un par de semanas...
La maternidad se ha posado en tu vientre, las hormonas están trabajando velozmente como hormiguitas, el círculo social cada vez se hace más pequeño y los recuerdos se hacen más presentes.
Aunque no se siente una incómodidad, no hemos podido romper el hielo por completo... Hasta hace unas semanas.
Te envíe un mensaje, respondiste y sin pensarlo te conté lo que había soñado unas noches atrás, tu respuesta me dejó sin palabras, tus palabras fueron el curita que sin aceptarlo, seguía esperando, fue el pasito gigante hacía la reconciliación de las hermanas por elección.
Ambas sentimos esa energía recayendo sobre nuestros hombros en señal de sanación, el distanciamiento dolió, pero lo trabajamos, lo aceptamos con amor y por el mismo amor, hoy estamos tratando de reencontrarnos nuevamente.
En la cuenta pesan más los recuerdos bonitos, que los daños.
Ahora con más años, con más experiencias y más responsabilidad afectiva, podemos arreglarlo.
Queremos arreglarlo.
Tenemos tanta vida por delante, la lista de citas pendientes es tan larga, que no tendremos tiempo de retoceder, estaremos bien.
Esto es un borrón de lo gris y una cuenta nueva por vivir.
