⚠️ La curiosidad hizo llorar al gato y después lo mató.

A veces es mi piel, a veces no… Saca tus propias conclusiones.

Cindy Lou Who

I.
Reconozco este camino, ya lo he recorrido,  he sido Cindy Lou Who…

Fui la calma de la tempestad, la cura a la enfermedad, la salvadidas 
en un océano caótico, con paciencia y ternura ayudé a sanar heridas y rasguños, 
fui el fin del círculo vicioso y tormentoso de una relación y el principio de una
nueva oportunidad en el amor. 

Provoqué daño, provoqué llanto e incertidumbre, di pie a un sin fin de cuestionamientos, dudas e historias imaginarias. 

Fui el mal para alguien, pero también fui la paz. Reconforté un corazón mal querido y dañado. Fui la seguridad que luchó mano a mano contra inseguridades que hoy ya no tienen voz, ni voto. 

Mi llegada atrajo la guerra, hubieron heridos, hubieron gritos y celos enfermizos, 
mi llegada tuvo varios significados en los otros, para unos fui la bomba, para otros solo fui la mecha y para uno solo la chispa que la detonó. 

Mi intención no fue entrometerme, fui amiga y  fui compañera de penas, no sabía que
más tarde también me convertiría en vida. 

Las sincronicidades simplemente me pusieron en el lugar preciso, a la hora indicada, no fue planeado, con malicia o antelación. 

Fue lo que tenía que ser y está bien así. 
Me siento en paz de haberlo acogido, de mimarlo y besarle cada cicatriz. Me da paz saber que soy yo la que le ama y cuida.



II. 
También he desandado por este camino, porque ya lo he recorrido en par de ocaciones y conocí a Cindy Lou Who… 

Ella le dió eso que yo no pude, en ella encontró lo que yo no podría darle, no de la forma que necesitaba y merecía. 

Fue la calma de su tempestad, la cura a su enfermedad, la salvadidas en su mar caótico, con paciencia y ternura sanó sus heridas y los rasguños que dejé. 

Fue el principio de una nueva oportunidad en el amor y el final de mi historia en su vida. 

Me provocó daño, me provocó llanto e incertidumbre interminable, dió pie a un sin fin de cuestionamientos, dudas e historias imaginarias. 

Fue el mal para mi, pero también fue la paz para él y mi salvación como humana. Reconfortó su corazón mal querido. 

Su llegada atrajo la guerra, hubo heridos, entre ellos, yo. Su llegada tuvo varios significados, para unos fue la bomba, para otros solo fue la mecha y para uno solo la chispa que la detonó. Para mí lo fue todo. 

Su intención no fue entrometerse, fue amiga y  fue compañera de penas, no sabía que más tarde también se convertiría en su vida. 

Las sincronicidades simplemente la pusieron en el lugar preciso, a la hora indicada, no fue planeado, con malicia o antelación. 

Fue lo que tenía que ser y está bien así. 
Me dejó una lección de vida inolvidable. Terminó siendo el bien para mi mal. 

Se llevó a mi alma gemela, pero me dejó la tranquilidad de saberle en paz, amado y cuidado.