La venganza.
Estuve evitando pensar en esta noche, es mi primer salida al mundo nocturno sin ti, sin un "nosotros". Después de que descubrí su infidelidad, me aislé del exterior, me alejé de todos y me sentí perdida, mi mejor amiga y mi mamá fueron a rescatarme, tuve una especie de intervención y decidí continuar, me recordaron la gran mujer que soy, lo valiosa que es mi cercanía y lo poderosa que puedo llegar a ser, les hice caso y hoy, por fin saldré de fiesta.
Esta noche quiero dejar de imaginarlos ¿Salieron a un bar? ¿Tendrán una cena romántica en casa? ¿Pensará en mi? ¿Se están burlando del caos que provocaron? ¿Eso les excita? Tengo que parar, me estoy haciendo daño, si el amor de mi vida ahora de verdad encontró al amor de su vida, está bien, yo puedo con esto y con más... Empezando con hoy, no tengo expectativas, no pensaré en la resaca física, pero confieso que estoy nerviosa por la moral, no suelo cometer impudencias, pero con estos sentimientos alocados no puedo poner las manos al fuego por mi misma... No importa, hoy saldré.
Mis amigos han llegado por mi, no sé a donde me llevarán, dijeron que es una sorpresa y que debo confiar en ellos. El misterio y los shots en mi antesala prometen una noche larga y agitada.
Llegamos, hay demasiada gente, no recordaba lo mucho que me incómoda esto, pero me sigo repitiendo una y otra vez: "Fluye, estas bien". No debemos hacer fila para entrar, mi amiga conoce al dueño y nos deja pasar con otros shots de bienvenida, comienzo a sentirme más desinhibida, el alcohol está cumpliendo su promesa.
Buscamos una mesa cercana a la pista, pero también un poco escondida, perfecta para la cacería, esta noche no me importa nada, esta noche el pasado no tiene peso y comienzo a disfrutar, ya estoy riendo como solía hacerlo antes de ti.
Tocan mi canción favorita, vamos al centro de la pista y bailamos como un trío de locos, el calor y el alcohol me parecen la combinación perfecta para olvidarte, al menos por unas horas.
Se acerca una mujer alta con cabello largo y rebelde, lleva un maquillaje dramático, pero al mismo tiempo sutil, tiene una mirada muy fuerte y una sonrisa traviesa, poco a poco se está acercando más, no recordaba lo bien que se siente este coqueteo, me jala con sus brazos delgados y tonificados, me toma por la cintura y se acerca a mi cuello, susurra que quería olerme, mi piel se eriza, comienza a besarme el cuello y va subiendo hacia mi oreja, comienza a respirar agitadamente, me toma con una mano por la nuca y me lleva hasta sus labios mauve, sabe a perla negra.
Hace tanto tiempo no besaba otros labios, esto se siente tan bien, nuestros cuerpos se sincronizan y piden más, no queremos parar, queremos arrancarnos la ropa ahí mismo, siento como alguien comienza a bailar atrás de mi, es un hombre, no puedo verle bien, pero cuerpo también está sintiendo este calor, volteo y lo logro descifrar al pirata, también lo beso, no pienso en nada más, mi cuerpo me está exigiendo y yo solo quiero servirle por esta noche, me llevan al baño, nos encerramos y comenzamos a jugar, 4 manos recorriéndome, esto se debe parecer al paraíso.
Alguien toca la puerta y nos importa poco, estamos ocupados explorándonos, no sabemos nuestros nombres, pero nuestros cuerpos se reconocen y piden más, no podemos parar y tampoco queremos hacerlo, la humedad, el sudor y está adrenalina nos llevan al climax, muerdo mis labios, no salimos de ahí hasta terminar y me despido.
Busco a mis amigos, seguimos bebiendo y disfrutando la noche... En este momento no me importa nada más, me siento libre.
Acabo de despertar, no recuerdo como llegue a casa, reviso mi celular, no te llamé, no te escribí, me siento muy orgullosa de mi, veo mi galería y hay un video corto en el baño, apenas logro reconocer algo, pero me vibra el cuerpo de solo recordarlo.
Te envío el video con este mensaje:
"Soy demasiado fuego para tu palacio de hielo.
Disfrútalo"
